Bocados de libertad

A quince minutos del corazón de Manhattan, en Long Island City, una cocina compartida se ha convertido en un oasis de paz y libertad para sus ‘chefs’ -refugiadas de Irak, Siria, Nepal, Eritrea y Tibet. Entre cacerolas y fogones, donde Eat Offbeat prepara pedidos de comida étnica para ‘aventureros’, estas mujeres se reinventan lejos del hogar que un día tuvieron que abandonar. Ver artículo